jueves, 26 mayo, 2022

 

 

Cuando don Juan Manuel Moreno Bonilla, Presidente de la Junta de Andalucía, sitúa a nuestra región en el segundo puesto por la cola del escalafón en inversión sanitaria de nuestro país, el segundo gobierno regional que menos invierte en la salud de su ciudadanía, no solo nos está mermando derechos sanitarios y detrayendo presupuestos que deberían potenciar el Sistema de Salud de Atención Primaria ―ahora en auténtico caos― y nuestros Hospitales ―altamente ocupados―, sino que de igual manera está resquebrajando nuestro Sistema Sanitario y devaluando el Estado del Bienestar que tanto esfuerzo ha costado a la ciudadanía construir.

Menos euros en inversión por habitante significa menor capacidad de prevención de las enfermedades, menor fortaleza para luchar contra ellas, menor posibilidad de contención de pandemias como la que estamos viviendo desde hace casi dos años. Y esta es la propuesta, transformada en cruda realidad, que nos presenta el presidente andaluz: deteriorar la salud andaluza; deteriorarla despidiendo médicos; deteriorarla aumentando la tensión sobre los hospitales; deteriorarla elevando hasta cotas inimaginables la presión sobre la familia sanitaria. Es una triste realidad que los celadores, enfermeros y médicos vienen ejerciendo su labor en los últimos veinte meses en unas condiciones de trabajo sobredimensionas por culpa de una situación sobrevenida de dimensiones colosales. Decenas de miles de fallecidos, millones de infectados; nadie podía imaginar vivir algo así hace tan solo 24 meses. Pero la hemos vivido y es nuestra realidad cotidiana de momento, nuestra triste realidad, a la que el gobierno conservador radicado, a veces parece atrincherado, en San Telmo, responde situando a Andalucía en la segunda región por la cola en cuanto a inversión de fondos públicos en Salud. Así inyecta desesperanza en nuestra tierra; frustración entre la familia sanitaria andaluza; abandono y desesperación entre quienes algún día podemos necesitar atención sanitaria.

Hoy más que nunca debemos alzar la voz contra esta forma arbitraria y nefasta de hacer política, que parece ir en contra de quien más respeto merece de parte de quien lo gobierna: del pueblo andaluz.

Apoyamos a la familia sanitaria, y reclamamos una inversión justa en salud. PERO EN SALUD PÚBLICA. Porque no es solo estar preparados para luchar contra esta pandemia que nos debilita como sociedad, sino que debemos adelantarnos a los efectos que, a medio y largo plazo, esta lacra y sus secuelas dejarán en nuestra salud.

Francisco Miguel Molina Haro

Secretario General del PSOE-A de Bormujos y Alcalde-Presidente de Bormujos.